lunes, 3 de diciembre de 2012

Moriría por verte sonreír de nuevo.
Moriría una vez más, si tu motivo fuese yo.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Aveces no te das cuenta cuanto ha pasado, hasta que en serio te pones a recordar...
es como que... las cosas que hacías, que ya no haces en la fecha... y simplemente quieres volver a hacerlas, pero sientes que ya no sería igual.
chLE.

lunes, 6 de agosto de 2012

... y es como que esa vez si te miraste fijamente en el espejo, solo para decirte: "Esta vez si hazlo bien". Y de repente te das cuenta que terminaste poniendo tus manos al fuego, que después de todo solo venían palabras desordenadas sin sentido para la razón pero con dolor para el corazón, en donde todo terminaba siendo solo una mentira con verdades difíciles de creer. Lo único que deseas es solo 10 minutos de tranquilidad mental, de pensar el cualquier cosa que no te deje mirando una pared en blanco, en donde sólo se proyectan imágenes de momentos, con frases que te retumban en el oído. Sólo 10 minutos por favor.

lunes, 9 de enero de 2012

A pesar de los detalles específicos de sus historias y luchas, ya sea que hayan soportado una larga y difícil relación con un solo hombre o se hayan visto involucradas en una serie de relaciones infelices con muchos hombres, las mujeres que aman demasiado comparten un perfil común. Amar demasiado no significa amar a demasiados hombres, ni enamorarse con demasiada frecuencia, ni sentir un amor genuino demasiado profundo por otro ser. En verdad significa obsesionarse por un hombre y llamar a esa obsesión “amor”, permitiendo que esta controle nuestras emociones y gran parte de nuestra conducta y, si bien comprendemos que ejerce una influencia negativa sobre nuestra salud y nuestro bienestar, nos sentimos incapaces de librarnos de ella. Significa medir nuestro amor por la profundidad de nuestro tormento.

...

Al comienzo de sus relaciones había un período “alto” inicia, una sensación de euforia y entusiasmo mientras ella creía que podía al fin satisfacerse sus mas profundas necesidades de amor, atención, y seguridad emocional. Al creer eso, Jill se volvía cada vez mas dependiente del hombre y de la relación para sentirse bien. Luego, igual que un adicto que debe consumir mas droga cuando esta produce menos efecto, comenzaba a dedicarse a la relación con mayor intensidad ya que esta le proporcionaba menos satisfacción. En un intento de conservar lo que una vez había parecido tan maravilloso, tan prometedor, Jill acosaba servilmente a su hombre, pues necesitaba más contacto, más consuelo, más amor, al tiempo que recibía cada vez menos. Cuanto peor se volvía la situación, más le costaba desembarazarse de el debido a la profundidad de su necesidad. No podía renunciar.


-Las mujeres que aman demasiado.